viernes, 27 de marzo de 2015

Miguel de Unamuno

 

Reportaje sobre la vida y el pensamiento del escritor bilbaìno dirigido por Fernando Savater.

Actividades 

1. ¿Qué se dice del carácter y la personalidad de Unamuno?
2. ¿Qué géneros literarios cultivó?
3. ¿Dónde pasó su infancia?
4. ¿Qué estudios universitarios realizó?
5. ¿Cómo cambió su situación personal con la proclamación de la II República?
6. ¿Qué actitud adoptó Unamuno tras la sublevación de los militares contra la República?
7. ¿En qué corriente filosófica se puede encuadrar a Unamuno?
8. En la filosofía de Unamuno ¿Cuál es el principal miedo y el principal anhelo del hombre?
9. ¿Qué temas trata Unamuno en sus ensayos Vida de don Quijote y Sancho y Del sentimiento trágico de la vida?
10. ¿Cómo es el estilo de su producción novelística?
11. ¿Qué defendió Unamuno en su discurso contra los falangistas en el Ateneo de la Universidad de Salamanca?


jueves, 26 de marzo de 2015

Muerte de un poeta. Vida y obra de Federico García Lorca

 

Lorca era una galaxia 

Se cumplen 80 años del fusilamiento en Granada del autor de 'Bodas de sangre'. Diez especialistas en su obra retratan a este escritor poliédrico y universal.


Mito

Por Agustín Sánchez Vidal
Lorca fue una leyenda en vida. Su obra sólo es un pálido reflejo del aura que irradiaba el personaje. Él mismo tenía un fuerte sentido del mito, un certero instinto para acuñarlo. Y son esas raíces primigenias las que lo hacen tan universal. Buñuel y Dalí, que le reprocharon su “costumbrismo”, no calibraron ese entramado que subyace bajo el fulgor de las metáforas, ni el pasadizo hacia la modernidad inaugurado por el ciclo neoyorquino.
El asesinato hizo cerrar filas en torno a su memoria a séniors como Antonio Machado, a sus compañeros de la generación de 1927 o a sucesores como Miguel Hernández, quien tenía en la celda donde murió un ejemplar del Romancero gitano.
El mito no dejó de crecer. Cuando el presidente Eisenhower visitó España en diciembre de 1959, en su entrevista con Franco puso el nombre de Lorca sobre la mesa. Le informó del manifiesto publicado por intelectuales estadounidenses, acusándolo de tender la mano a los asesinos del poeta. El Caudillo atribuyó su muerte a incontrolados, y el primer mandatario norteamericano lo dejó en evidencia indicándole detalles muy precisos, proporcionados por sus servicios secretos. A las dos décadas de su fusilamiento, ya era una cuestión de Estado.






Popular

Por Mario Hernández
La obra entera de Federico García Lorca, del Romancero gitano a Bodas de sangre, Doña Rosita la soltera, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Seis poemas galegos o Diván del Tamarit, está atravesada por un profundo sentido de lo popular español, que atiende tanto a saberes, creencias y sentimientos como al modo de celebración de la vida (y la muerte) en las manifestaciones folclóricas de toda la Península. Su maestro de elección, Manuel de Falla, alabó públicamente su condición de folclorista y musicólogo, y esa vertiente le sitúa en la estela de poetas como Juan del Encina, Lope de Vega o Luis de Góngora, incluida su rica variedad de registros. Lorca es, a su vez, como los tres, un poeta capaz de expresarse en formas líricas o dramáticas, dentro de una tradición literaria que, sin desconexión con la cultura europea, trata de dar voz a anhelos colectivos. Esa raíz popular aparece en él quintaesenciada, transgredida, refinadamente transfigurada. ‘La casada infiel’, por ejemplo, no es una celebración machista de un don Juan gitano, sino la versión lírica y exquisitamente irónica de la narración originaria. Lorca es, en definitiva, un poeta siempre consciente y culto, capaz de renovar una voz anónima de siglos.






Moderno
Por Luis García Montero
García Lorca fue un moderno. A principios del siglo XX, se sumó en Granada a la rebelión de las provincias para regenerar España con maestros como Fernando de los Ríos y Manuel de Falla. Fue también un moderno cuando llegó a la Residencia de Estudiantes en 1919 y buscó a Juan Ramón Jiménez. Pronto abandonó la elocuencia sentimental para ensayar la síntesis de las canciones y el poder conceptual de los versos. Fue moderno al comprender el valor de las metáforas ultraístas y al acompañar a Salvador Dalí en su paso del cubismo al surrealismo, un viaje que Lorca caracterizó con las etapas de la imaginación, la inspiración y la evasión. Por si fuese poco viajó en 1929 a Nueva York, leyó a Whitman y a Eliot y sintió de manera muy personal la deriva al vacío de la civilización contemporánea. Quizá por esto colocó a Garcilaso y san Juan de la Cruz sobre la tierra baldía, porque dudó del camino lineal que se llama progreso y quiso habitar un presente perpetuo o un eterno retorno en el que actualizar el pasado. No es raro que buscase en su último libro, Diván del Tamarit, un abrazo entre los aires clásicos y la expresión radicalizada.






Flamenco

Por Pedro G. Romero
Su mitología del cante estaba llena de errores y mixtificaciones, pero la poiesis, el modo de hacer eran jondos, puro flamenco. Lorca merece estar en cualquier antología flamenca junto a La Niña de los Peines, su contemporánea. Por ejemplo, el concurso de Granada de 1922 fue un fiasco artístico y un éxito publicitario. Falla abandonó el género por los clásicos castellanos, pero los flamencos se lanzaron como locos a la propaganda intelectual. Y es que Lorca inventó un público y una manera de entender el flamenco desde la cultura europea, lo “puro” debía más al purismo de Le Corbusier que a la impostura primitivista del cante. Es verdad que muchas veces lo que consideramos lorquismo es ajeno a Lorca. Pensemos, por ejemplo, en cómo ignoró a Carmen Amaya, que tan bien vendría a su tópico, y alabó a La Argentinita. Lorca es un efecto, una manera de enfocar. Por ejemplo, para el situacionista Debord el Romancero gitano era digno de Villon, el poeta delincuente. Su homosexualidad y su asesinato cierran su topología flamenca. Lorca es ajeno a cualquier binarismo —hombre/mujer, gitano/payo, humano/animal— y se diría que es flamenco como ahora se dice queer, maricón, un calificativo despectivo tomado como bandera. Así, escuchamos a Shostakóvich con textos de Lorca y nos parecen flamencos. ¡Dios!, qué bien entendía a Lorca el cante, el decir de Enrique Morente.






Dramático

Por Lluís Pasqual
El teatro para Federico García Lorca fue siempre “la máscara” —el yo que adoptamos para relacionarnos con los demás— convertida en arte. A la que había que dominar y contra la que había que luchar. Lo intuyó desde niño cuando oficiaba ceremonias teatrales en forma de misa para las mujeres de la casa. Luego vendrían los títeres y más tarde las pequeñas funciones en la entrada de la Huerta de San Vicente. Después se apropió de la forma del teatro (como de tantas otras formas para salirse de sí mismo) con el acercamiento de los tímidos, buscando el antídoto contra la angustia de la soledad. El teatro es un espacio para compartir siempre con “otro”. Con el público por su misma naturaleza, y también con los compañeros de aventura en los ensayos que preparan ese encuentro, ya sea en Granada, en el Teatro Español o en cualquier pueblo de España de gira con La Barraca. El hombre de teatro, y Federico lo era, necesita siempre a los demás. Todos los personajes de Lorca están solos, desde Yerma hasta el director de El público. Y alivian su soledad compartiéndola con nosotros mientras, en un juego de espejos, nosotros atemperamos la nuestra. La soledad de Federico y la nuestra aliviándose en una caricia mutua están en la raíz de su teatro.







Dibujante

Por Juan Manuel Bonet
Federico García Lorca lo tocó todo, y todo con duende: alhambrismo, Góngora, Galicia esencial, teatro propio y ajeno, cante jondo, piano, Nueva York y Walt Whitman, casi cine (con Emilio Amero), Cuba, Buenos Aires… Pero ahora toca recordar su voluntad de plástica. Con Apollinaire podía haber dicho aquello de “Y yo también soy pintor”. Esa vocación nace con sus deliciosos decorados para sus teatrillos, todavía en una Granada fallesca donde comparte afanes con Manuel Ángeles Ortiz, Ismael González de la Serna y Hermenegildo Lanz. Se afianza en Madrid, con Barradas, Maroto, Moreno Villa y Alberti —estos dos, siempre dobles militantes—, y naturalmente Dalí. Un faro: el álbum Dessins de Cocteau (1923). Lástima que no saliera el que planeaba con los suyos. En la Barcelona de 1927 enseñó algunos Josep Dalmau, inigualable cazador de talentos. Del año siguiente es la conferencia —con proyecciones— Sketch de la pintura moderna. En 1929 participa, siempre allá, en una colectiva en la Casa de los Tiros. Dibujos los suyos llenos de encanto y espanto, entre lo infantil, lo popular y lo surreal. Dibujos —preciosos los que hizo para plaquettes del argentino Molinari y el mexicano Novo— que son otra tesela del impar mosaico FGL.






Cinéfilo

Por Román Gubern
La generación del 27, coetánea del cine, vivió un idilio con su dinamismo y poética visual. García Lorca manifestó su querencia con su pieza El paseo de Buster Keaton, escrita en julio de 1925 pero publicada en abril de 1928, que, a través de su tímido protagonista, contiene muchas alusiones crípticas a su homosexualidad. Y en septiembre de 1928 escribió La muerte de la madre de Charlot (recién acaecida en California), en la que feminizó al cómico, llamándole “corazón de señorita (…) y del rubor de novia. Cursi. Bello. Femenino. Astronómico”, aunque el texto quedó inédito. Y en el intervalo de la quinta sesión del Cineclub Español que fundó Buñuel, en abril de 1929, recitó su Oda a Salvador Dalí, cuando su amado pintor había desplazado su afecto hacia el cineasta aragonés. Se sintió aludido peyorativamente por Un perro andaluz y al llegar a Nueva York en 1929 escribió como probable réplica el guion de Viaje a la Luna —recuperado en 1989—, rico en imaginería críptica, violenta y erótica, probablemente para emular y polemizar con sus amigos de la Residencia de Estudiantes. Fue llevado a la pantalla por el pintor Frederic Amat en 1998 con elegantes efectos cromáticos y digitales.







Americano

Por Reina Roffé
Uno de los tramos más fulgurantes en la vida de Lorca fue su travesía cultural por América. Cada lugar (Estados Unidos, Cuba, Argentina, Uruguay) le reportó algún tipo de satisfacción profesional y una idea más universal del arte, permitiéndole descreer de las fronteras políticas y sentirse “hombre del mundo y hermano de todos”. Pero fue en su viaje a Río de la Plata donde experimentó todo aquello con lo que sueña un escritor: reconocimiento de sus pares, admiración popular e independencia económica.
Entre Buenos Aires y el poeta se tiende una doble vía por donde discurre la mirada enamorada de Lorca hacia la ciudad porteña y la apropiación amorosa del granadino por parte de Argentina, que, desde hace 80 años, no cesa de rendirle homenajes y de representar sus obras.
El éxito que obtiene con Bodas de sangre y las dos ediciones que Victoria Ocampo realiza del Romancero gitano le parecen acontecimientos significativos y se suman a la publicación de sus versos prohibidos, la ‘Oda a Walt Whitman’, que el escritor y embajador mexicano Alfonso Reyes le entrega durante su escala en Brasil. Lorca siente que allí, en Río de la Plata, tiene un público devoto, pero sobre todo abierto, que se vuelca a las propuestas más atrevidas. Esa América que le hizo tomar conciencia directa sobre la relevancia de una lengua con tantos hablantes, y sobre la existencia de un continente de acogida en un mundo que ya anticipaba la brutalidad de los fusiles.






Universal

Por Laura García Lorca
Según mi experiencia, es en lo concreto de las respuestas individuales donde se encuentra la traducción de la idea confusa de “universalidad”. No deja de asombrarme la gratitud y la alegría de las respuestas, siempre, a la llamada de Lorca. Su empeño en hacer llegar el conocimiento y el arte a todos lados, como escribió en su citadísima Alocución al pueblo de Fuentevaqueros sobre la importancia de los libros, y también en la práctica real de llevar el teatro a lugares donde no había llegado nunca, se ha producido con su propia obra. Ha llegado a todas partes.
Que Poeta en Nueva York se publicara en esa ciudad por primera vez en 1940, acabó por tener una influencia real en autores de lengua inglesa tan diversos como Jack Spicer, Philip Levine, Allen Ginsberg, Derek Walcott, Patti Smith, Jim Harrison, John Giorno, Nicole Krauss, James Salter, Hanif Kureishi y Leonard Cohen, por nombrar sólo a unos cuantos que se han reconocido en la obra de García Lorca.
El poeta chino Bei Dao cuenta la importancia que tuvo el hecho de que cayera en manos de un grupo de jóvenes disidentes de la dictadura de Mao una antología de Lorca hecha al final de los años veinte por un poeta chino que pasó por Madrid cuando iba a conocer a los surrealistas en París. Puede que fuera la primera traducción de la obra de García Lorca. El libro estuvo prohibido y cobró una especial importancia en ese grupo de intelectuales y artistas, convirtiéndose la palabra “verde” del Romance sonámbulo en un símbolo de libertad.
Recientemente, han formado parte de un proyecto interrumpido nada más arrancar Umberto Pasti (italiano afincado en Marruecos), el brasileño Bernardo Carvalho, Romesh Gunesekera (Sri Lanka), Fleur Jaeggy (Suiza), Adam Zagajewski (Polonia), Ida Vitale (Uruguay) y Anne Carson (EE UU). Esta lista puede ser larguísima y no se limita a escritores, sino que se abre a artistas visuales, músicos, estudiosos, etcétera.
“Porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja, pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado”.






Muerto

Por Ian Gibson
“Se le vio caminar…”. Antonio Machado había seguido con asombro y regocijo la fulgurante carrera de Federico García Lorca desde su primer encuentro en Baeza en 1916. Diecisiete años más tarde salió conmovido de Bodas de sangre y le felicitó en una breve nota. Sabía —lo dice en su famosa elegía— que la muerte daba el hielo al estro del granadino. Por ello hace que le acompañe en su paseo final y escuche, atenta, su requiebro.
El túmulo a García Lorca en la Alhambra que pedía Machado no se ha labrado. Tampoco hay abajo, en la ciudad, calle principal o plaza con su nombre, lo cual constituye casi una excepción nacional. El Ayuntamiento del Partido Popular solo quitó el monumento a José Antonio Primo de Rivera en el último momento, requerido por la ley. Y todavía, 80 años después del crimen, no sabemos dónde están los restos del desaparecido más famoso y más llorado del mundo, máximo símbolo del horror de la represión fascista y de los más de 100.000 víctimas que, para vergüenza de España, aún yacen en cunetas y fosas comunes.
¿Fueron trasladados a los pocos días por los sublevados —conscientes del magno “error” cometido— a un paradero secreto? ¿Podría ser cierto, como se rumorea a menudo en Granada, que el régimen de Franco los exhumara en una fecha posterior? ¿Aparecieron en 1986, cuando la Diputación Provincial vallaba el parque de Alfacar que lleva el nombre del poeta, y se ocultaron ilegalmente en otro rincón del paraje? Me parece que no es bueno para nadie que persistan tantas preguntas, tanta incertidumbre. Muchos de los que estamos en deuda con García Lorca, el hombre y su obra, queremos saber por una vez dónde, exactamente, descansan sus despojos mortales. Ojalá haya pronto noticias.


                                                                                      Fuente: El País






lunes, 9 de febrero de 2015

El desastre del 98

Documental sobre el contexto històrico-polìtico, social y cultural de la España de fin de siglo


lunes, 5 de enero de 2015

Movimientos literarios del siglo XIX

Vídeo didáctico sobre las características que definen al romanticismo literario, haciendo especial referencia al caso español:


Realismo y Naturalismo: contexto histórico y principales fundamentos teóricos:


miércoles, 31 de diciembre de 2014

La carta comercial

La carta comercial es un instrumento que sirve como medio de comunicación entre dos empresas o entre éstas y sus proveedores. Es un documento privado, escrito y formal. Existe una amplia variedad de cartas derivada de los diferentes tipos de actividades comerciales, si bien es verdad que, por lo general, su estructura responde a un esquema rígido. Aún así siempre habrá caracteres que la definan: será más protocolar cuando se trate de realizar una reclamación o un impago y más afectuosa si realizamos una oferta.

Es importante tener en cuenta que la carta comercial representa a la empresa que la envía, por lo que se hace indispensable atenderla con corrección tanto en lo que respecta a la redacción como  a su presentación, pues el documento será un indicador más de profesionalidad de la empresa.

Es importante atender a cada una de las partes que la integran: normalmente la carta comercial se constituye de un encabezamiento que incluye el membrete, la fecha, los datos del destinatario, el asunto y el saludo. A continuación va el cuerpo, es decir, el texto de la carta, el mensaje. La última parte es el cierre, que está formado por la despedida y la firma.

En algunas ocasiones, la carta comercial puede incluir partes adicionales como iniciales de identificación, anexos o adjuntos, copia, número consecutivo de la carta o segunda página.

1.      El Membrete
Identifica a la empresa que envía el documento. Contiene:
-Nombre de la empresa
-Dirección
-Teléfono / fax
-Correo electrónico
Suele incluir el logotipo publicitario.

2.      La fecha
Normalmente contiene la ciudad y la fecha de emisión del documento, separados por una coma y expresados del siguiente modo:
            Madrid, 7 de noviembre de 2014

3.      Datos del Destinatario
La dirección consta de varias líneas y se escriben a espacio sencillo. Incluye el nombre completo de la persona a la que va dirigida, el cargo que ocupa en la empresa y la dirección.
En nombre suele ir precedido por el tratamiento natura: Señor / Señora o el tratamiento académico o profesional: Doctor, Ingeniero, Profesor, etc.

4.      Asunto 
Su uso es prescindible pero es recomendable para facilitar el manejo de archivos.
Debe ser breve y conciso.
Asunto: Oferta fin de año / Invitación a Muestra

5.      El saludo
Apertura de cortesía que precede al texto. Va seguido de dos puntos.
                        Estimado Señor:
Otras formas de saludo habituales: Estimados señores, Estimada Señora Gutierrez, Distinguido Doctor Torres, Apreciado cliente, Distinguidos clientes, Excelentísimo Señor Presidente, Muy señores nuestros, etc.

6.      El texto de la carta
El texto puede ser corto, mediano o largo y generalmente va a estar formado por una introducción, un desarrollo y una conclusión.
Nos podemos servir de fórmulas fijas para hacer referencia al motivo que origina la carta tales como:
En relación/respuesta a su carta (escrito, circular...), El objeto de la presente carta es.., Por la presente deseamos informarles de que.., Sentimos/lamentamos tener que comunicarles que..,Tenemos el gusto/placer de presentares/remitirles.., Con mucho gusto atendemos su petición de...
Se escribe a espacio sencillo salvo cuando el texto es muy breve que utilizaremos el doble espacio. Doble espacio se utilizará siempre entre un párrafo y otro.
Hay que dirigirse al destinatario con la forma de cortesía Usted/Ustedes
El lenguaje tiene que ser refinado pero de fácil lectura y comprensión.
Recordar siempre cuidar la cordialidad y prestar especial atención a la ortografía y la puntuación.

7.      La despedida
La despedida se escribe en un párrafo distinto y suelen utilizarse formas en consonancia con el saludo, del siguiente tipo:
-Cordialmente, Sinceramente o Atentamente.
También podemos utilizar frases como:
-Sin otro particular, reciban un cordial saludo;En espera de sus noticias, reciba un atento saludo; Le saluda atentamente; Quedamos a su disposición por cuanto pueda necesitar, Les quedamos muy agradecidos por su colaboración, etc.

8.      La firma
La persona responsable del mensaje expresado en el texto debe estampar su firma manuscrita.
La firma incluye:
-Rúbrica: manuscrita y encima del nombre
-Nombre del remitente
-Cargo del remitente
Cuando una persona firma en representación o por delegación de otra suele aparecer: P.O. "por orden" o P.A. "por ausencia"

9.      Partes adicionales de una carta comercial
Anexo: Para indicar documentos adjuntos a  la carta como por ejemplo un catálogo o una factura.
Número consecutivo: se utiliza para llevar un orden e identificar el documento facilmente.
Copia: indica si se remite una copia a algún interesado.
            Copia: Director de Relaciones Públicas y Supervisor de Ventas.

Modelos de cartas comerciales






Abreviaturas del español comercial

Abreviaturas de uso frecuente en la carta comercial recogidas por Alfredo I. Álvarez en Escribir en español 
Admón. Administración
a/f. A favor
Apdo. Apartado
Art. Artículo
Avda. Avenida
C/ Calle
Cía. Compañía
Cert. Certificado
c/c. Cuenta Corriente
Cgo. Cargo
Ch/. Cheque
D. Don
Dª Doña
Dpto. Departamento
Dto. Descuento
Dtor. Director
 Dr. Doctor
Doc. Documento
Efvo. Efectivo
Ej. Ejemplo
Etc. Etcétera
Excmo. Excelentísimo
Fra. Factura
Fcha. Fecha
f/f. Fecha factura
g/p. Giro postal
Gtos. Gastos
mod. Modelo
n/. Nuestro
n/cta. Nuestra cuenta
n/fra. Nuestra factura
n/cgo. Nuestro cargo
Núm. Nº número
Pág. Página
P.D Post data
Prov. Provincia
P.V.P precio venta al público
Ref. Rf. Referencia
Rte. Remitente
Sr. Señor
Sra. Señora
Sres. Señores
s/n Sin número
SA Sociedad anónima
SL Sociedad Limitada
Ud. Usted
Uds. Ustedes